Texto y fotos: Roy Suárez Patiño

La exposición Masculinidad y pintura del pintor Roy Suárez Patiño, se presenta en el Centro Regional de Cultura Valle de Bravo del 8 al 29 de junio. A continuación una reseña del autor:

A partir de la década de los sesenta, las investigadoras y activistas  feministas desplegaron una serie de obras las cuales se planteaban el concepto de feminidad, de ser mujer, y las implicaciones que conlleva ser mujer en un espacio geográfico y social determinado, con esta información artistas feministas realizaron una serie de performances, happenings y fotografías. Al preguntarse y tratar de responder a este fenómeno se puso en evidencia otro concepto: El hombre, ¿qué es ser hombre? ¿qué significa? Los estudios acerca de lo masculino cobraron mayor interés a partir de la década de los noventa;  aquellos estudios se inspiran en los desarrollos teóricos feministas y han revelado que es necesario mostrar la existencia de diferentes masculinidades “los estudios críticos de la masculinidad han puesto de manifiesto que ésta no existe antes de lo social como estado biológico, como rasgo de personalidad, si no como actuación social que se produce en las interacciones sociales” (Garosi, 2014).

Para las ciencias sociales en la actualidad el concepto hombre se ha estudiado planteándose el constructo de “lo masculino”, “la masculinidad”, su sexualidad, su comportamiento, su cuerpo. Teresa Valdés, en la presentación del texto “Masculinad/es. Identidad, sexualidad y familia” menciona que: “en la medida en que las identidades masculinas y las masculinidades son reconocidas como creaciones sociales y no son consideradas datos naturales, se transforman en culturalmente específicas, histórica y espacialmente situadas. Es decir, al “deconstruir” las identidades masculinas y “desnaturalizarlas” adquieren una historia, una sociología, una antropología, una demografía, etc.”

En este sentido entendemos que al tomar las identidades como una construcción social y que no pueden ser consideradas verdades absolutas, podemos entonces desarmarlas o analizar cómo se han construido estas masculinidades dentro de la sociedad en un espacio específico. En esta historia de la masculinidad entra la pintura, dado que la pintura ha estado al servicio de la imagen, retratando escenas  desde las más cotidianas hasta coronaciones de reyes.

En la pintura la imagen masculina pasó por etapas, así podríamos mencionar  que en el arte greco-romano el representar al hombre era algo normal y se representaba en la mayoría de las ocasiones desnudo, en la edad media el hombre se cubrió y solo pocas representaciones del cuerpo masculino se realizaban, en el renacimiento se reinterpreta el cuerpo del hombre y se lleva a la representación de manera naturalista  y realista, ya no como los ideales de belleza greco-romanos. En las vanguardias el cuerpo masculino se retomó haciendo posible otra vez su representación en desnudo desde variadas técnicas.

En la época actual la imagen masculina ha atravesado cambios en sus ideales; el cuerpo es un espacio donde se llevan a cabo modificaciones que dan indicios de estos cambios como el uso de tatuajes, el cuerpo ejercitado, perforaciones, etc. la masculinidad que se construye de acuerdo con la época y estos finalmente también se reflejan en la pintura. En la presente exposición presentó una serie de obras que exploran el cuerpo así como las angustias calladas de los hombres.

Egresado de la facultad de Artes de la UAEMEX, ha realizado estudios con el Maestro Luis Nishizawa. Ha colaborado en nueve murales con el Maestro Alejandro Reyna, entre los cuales se encuentran: Mural del Aeropuerto Internacional de Toluca, Mural del hospital de alta especialidad de Zumpango, Mural del Centro Nacional de Cancerología, Mural del Palacio de Gobierno de San Luis Potosí; egresado de la maestría en Estudios Visuales UAEMEX. Ha participado en exposiciones colectivas e individuales entre ellas en Cuba, México, y E.U., así como en concursos y bienales como la Bienal Internacional de México entre otros.

Roy Suárez Patiño